| Crónica
Citadina
Por Ignacio
A. Herrera Muñoz De la Explanada… Sólo el Obelisco.Publicado el 2009-11-06.
Contemplando la restauración del espacio que ocupó a partir de los años treinta aquella esplendorosa explanada de la bandera…no se puede evitar afloren los recuerdos de los acontecimientos que se suscitaron en ese sitio recordado como histórico. Aquella originalidad de forma trapezoidal, más ancha en la base, con ringleras de bancas de cemento en sus cuatro lados, en forma de gradería que daba forma a un hermoso estadio; en la parte central, en la prolongación que entraba a la bahía sobresalía un monumento; no el obelisco sino uno más sencillo. El obelisco lo suplió en 1943 al ser inaugurado. Hoy luce solitario.
De ahí comenzaba el malecón partiendo de la explanada se extendía hacia ambos lados. Sus graderías estaban seccionadas en tramos que facilitaban el acceso al público y a cada sección correspondía un esbelto pedestal para la energía eléctrica. Desde esas primeras décadas en la vida de esta ciudad se convirtió en el centro más atractivo de la misma, con positiva significación para la vida social y cultural; en ese espacio, enmarcado por la bahía con sus aguas claras y verdosas, se efectuaban en un principio veladas literarias musicales, serenatas, mítines, bailes, ejercicios deportivos y ahí se recuerdan aquellos apasionados cómputos para elegir a las soberanas de las fiestas carnestolendas.
Chetumal no tuvo la suerte de haber surgido en la época la colonial; surge cuanto fenecía el siglo XVIII y se despuntaba el XIX…sin embargo, esto y la buena disposición y visión de gobernantes hicieron surgir en su superficie edificios acordes a ese tiempo de Art Deco como era la modernidad en aquellos años.
Su estigma es manifiesta cuando en lugar de preservar fue más fácil arrasar… ¿Cómo fue posible que nosotros los chetumaleños hayamos permitido la desaparición de todo ese conjunto armónico que engalanaba a este lugar y daba un atractivo aspecto a quienes llegaban por mucho tiempo por la vía marítima a través de la bahía? De un santiamén en los años ochenta el segundo gobernador electo por nosotros devastó esa área y mató de un certero tajo el costumbrismo chetumaleño…Todos fuimos ciegos y mudos, nadie manifestó su contrariedad a esta improcedente desaparición de lo que adornaba esta capital y no había razón para que sucumbiera y menos fuera suplido por unas bancas y por árboles que convirtieron aquel sitio en otrora agradable en un lugar sombrío, sin un atractivo para convivir como por muchos años se hacía en los dos parques que ahí existieron haciendo conjunto con la explanada que un día ahí existió: El parque “Hidalgo” y el “Rebsamén” o infantil como se le solía llamar.
Lo más triste para Chetumal, es que ninguno de sus gobiernos ha programado rescatar; con la intención de modernizar se han devastado muchos de sus testimonios.
Esto es una cadenita y así prosigue, lo que a la explanada se le está cambiando es el piso, haciéndolo liso en lugar de los terrazos, poco a poco se diluye más de lo que fue y muchos conocimos no queda nada, está su significado semántico: una explanada o un llano solo que con piso de cemento; sinceramente es acorde a la época que se vive.
Cuando bien se pudo implementar un rescate de su originalidad que si sería algo de valor arquitectónico que surgió hace siete décadas, con la mitad de lo que se está utilizando en la famosa obra denominada Mega escultura a la que el público ha bautizado con otro nominativo que la población menciona.
Son situaciones en las cuales obligan al público a manifestar inconformidades que se han transformado en descontento.
Con algo del material de esos pisos que se le están poniendo a ese espacio donde estuvo en forma aquella construcción a la que por mucho tiempo denominamos explanada de la bandera se le podría rescatar cuando menos el contorno tal como tenía sus bancas con respaldos pétreos y sus postes del mismo material para su iluminación.
En el 2010 de lo transcurrido en Chetumal durante el centenario… habían testimonios que han desaparecido y quien sabe cuantos más están sentenciados a ese destino.
Ignoro quienes se están haciendo cargo de la construcción de ese llano ahora citadino…tómese con todo respeto lo anterior como una propuesta u opinión sin intento de critica insana…donde nada más queda de aquel conjunto artístico el Obelisco a la Bandera inaugurado en 1943…Hago votos porque a nadie se le ocurra demolerlo…Para evitar especulaciones en casos de modificaciones, restauraciones, o construcciones, el pueblo con el derecho que le corresponde como ciudadanía debe estar enterado de los proyectos a realizarse.
En mis 18 años que llevo de Cronista de esta ciudad la cual amo y respeto el único rescate que se hizo en 1992 fue durante el gobierno del Dr. Miguel Borge Martín cuando devolvió aunque no en su forma original los bustos de la avenida Héroes y en este gobierno a iniciativa del Lic. Manuel Valencia Cardín el auditorio que fue de la Secundaria Adolfo López Mateos, después Primaria Lázaro Cárdenas…ahora denominado “POLIFORUM RAFAEL E. MELGAR”. Ratifico una vez más que Chetumal merece el trato para preservar y restaurar sus monumentos y edificios con el objeto de que conserven su valor histórico y cultural; en la actualidad urge el rescate serio de los testimonios considerados por la ley patrimonio histórico y cultural de lo que aún queda en esta aguantadora capital.
Chetumal, Quintana Roo.
Noviembre de 2009.
ignacio-herrera@hotmail.com
|