| Crónica
Citadina
Por Ignacio
A. Herrera Muñoz Emblema que requiere restauración...Publicado el 2010-04-09.
Conforme los años transcurren las raíces de lo plantado en una población se van profundizando; los emblemas surgidos en su superficie con el trato y la costumbre se convierten en íconos y puntos referenciales citadinos.
Por muchos años en nuestra ciudad nos referíamos por rumbos, barrios o esquinas. Cuando nos solicitaban la dirección domiciliaria de alguien careciendo de una adecuada nomenclatura nos ubicábamos simplemente con decir por Barrio Bravo, Barrio del Centro, del Hospital, etc…era muy común referirnos a las esquinas generalmente comerciales como por ejemplo: “La esquina de Aguilar”, de la Casa Erales, de Baroudi, del Correo cuando éste funcionaba en el actual Palacio de Gobierno fueron por muchos años éstos puntos referentes que otorgaban facilidad para ubicar a personas solicitantes de algún sitio de esta capital.
Así también los monumentos fueron lugares de reunión de personas para realizar alguna transacción o encuentro amistoso.
La “Torre del Reloj” fue en su tiempo lugar de plática de amigos durante las tardes y noches, utilizando la pequeña glorieta que lo rodeaba.
Esa costumbre fue válida en esas épocas del siglo pasado, ahora existen lugares propicios instalados especialmente para esos menesteres. Claro que los cafés siempre fueron también lugares de reunión como el Café Express, la Nevada, después el café Quintal…todos rastros del costumbrismo del siglo XX.
Sin embargo estando en otro siglo perdura aún algo de ese costumbrismo negado a desaparecer, basta con observarlo y poco a poco se va incrementando.
Todo pueblo enraíza una cultura y ésta no debemos arrancarla sino al contrario irla transplantando de generación a generación.
Pero…para lograr esto debemos preservar todo aquello que represente testimonio de esa transición vivida…no debemos drásticamente cambiar lo que todavía puede perdurar y esto se logra cuando hay cuidado por todo lo que nos indica una época vivida.
Para evitar el deterioro de íconos citadinos es necesario preservarlos, restaurarlos y poderlos conservar, no dejárselos a la inclemencia del tiempo y a la bendición del todo poderoso.
El monumento Alegoría al Mestizaje…ubicado en la esquina de lo que era la calle Antonio de Figueroa actualmente Mahatma Ghandi, casi en ese mismo lugar surgió a fines de los años sesenta un monumento muy simbólico al trabajo que según algunos especifican era a los electricistas…porque cerca estuvo uno de los primeros edificios de la Comisión Federal de Electricidad; durante el gobierno del Lic. Jesús Martínez Ross, en el lugar de la Alegoría pétrea antes referida surgió el monumento que aún está y que al inicio de este párrafo me he referido.
Es una de las primeras manifestaciones artísticas con el tema del mestizaje mexicano surgido en esta ciudad; obra del escultor Carlos H. Terrez fue inaugurado el primero de abril de 1981 como reza la placa colocada en el día de su inauguración siendo una obra escultórica que consta de delicados relieves debe ser restaurada tal como lo señala la ley de Protección del Patrimonio Histórico, en su capítulo I artículo 9º por personas especialistas en estos menesteres.
Este monumento lo requiere con urgencia, luce abandonado su autor todavía vive y quien mejor que él para darle una restauración; siendo de gran valor por su representación emblemática al fusionarse dos sangres la española y la maya dándose así la gestación del mestizaje mexicano y los primeros chetumaleños surgidos en esta porción sur. El avezado soldado renegado como le llaman en España soldado de dos mundos primero español y luego maya.
La Secretaría de Cultura debe avocarse a la restauración de los pocos monumentos aún en pie en esta ciudad…pero tener el cuidado de emplear para estos menesteres a gente preparada y con conocimiento de lo que es un monumento histórico.
En el 2011 se cumplen 500 años del arribo de Gonzalo Guerrero a las costas de Yucatán, hay tiempo para que en la significación de esa fecha cuya presencia de ese náufrago español, originó el nacimiento de una nueva raza la mestiza y aquí en esta porción sur de la península yucateca sirvieron la selva y la brisa marina como la cuna del mestizaje mexicano. El monumento “Alegoría al Mestizaje” debe ser restaurado….porque es un simbolismo no sólo de esta ciudad sino del estado y por ende de México.
IAHM.- Chetumal Quintana Roo
Abril 2010
ignacio-herrera@hotmail.com
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