Crónicas Citadinas
Columna Chetumal
Columna En Justicia
Ventas y Servicios
Directorio
  Noticieros en line@
Excelsior
Reforma
El Universal
El Financiero
El Economista
Novedades
Uno mas uno
CNI en línea
CNN en español
Calendario
««Noticias 2010  »»
LMMJVSD
12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930
««Septiembre»»

 

ZONA LIMITROFE CAMPECHE-QUINTANA ROO EN UN MARCO DE MISERIA, ABANDONO Y MARGINACION.

Publicado el 2010-07-30.

Actualmente representa una franja con serios riesgos de inundación, en donde sus habitantes desconocen los procedimientos más esenciales...

Zona limítrofe, Quintana Roo-Campeche.- Desinformación, marginación, caminos en pésimo estado y falta de transporte: Bajo estas circunstancias se la tienen que “rifar” diariamente cientos de habitantes de la zona limítrofe con el vecino estado de Campeche, mismos que aún resienten una de las sequías más severas de la historia, pero que su vez no están preparados para afrontar la temporada de lluvias.

No obstante representa una franja con serios riesgos de inundación, habitantes de la zona colindante con el Estado de Campeche aseguraron desconocer en su totalidad los procedimientos más esenciales sobre cómo actuar en caso de inundación o cualquier contingencia causada por la temporada de lluvias, situación que pone en riesgo a por lo menos 3 mil habitantes.

Desde el poblado de Caobas, pasando por San Antonio Soda, Los Ángeles, El Tesoro, Dos Aguadas, Josefa Ortiz de Domínguez, Nuevo Veracruz, Santa Rosa, Laguna, 16 de Septiembre, Plan de Ayala y Las Pailas, los habitantes, que en su conjunto suman alrededor de 3 mil, señalaron no tener la menor idea de qué hacer antes, durante y después del paso de un huracán o frente una inundación, señalando que lo único que saben del tema es dónde se ubican los refugios anticiclónicos.

Tal fue el caso de María del Carmen León Jiménez, radicada en Plan de Ayala y quien a pesar de vivir en la falda de un cerro, hasta el momento no ha recibido ningún tipo de información por parte de elementos de Protección Civil, tanto municipal como estatal.
“Sólo ha habido un par de chubascos en la zona, pero hemos escuchado que como tuvimos una de las peores temporadas de sequía, tanbien se espera una temporada de aguas muy dura. Hace un par de días vimos pasar una camioneta de Protección Civil seguida por un transporte de militares atrás, pero nunca supimos que hacían. Hasta ahorita no sabemos qué vamos hacer en caso de presentarse una inundación o que el cerro se desgaje”, mencionó.

LA SEQUÍA NO HA TERMINADO

Contrastando con las lluvias torrenciales que se presentaron en la capital del Estado por tres días, mismas que dejaron como saldo una precipitación pluvial de más de 40 milímetros cúbicos, la zona limítrofe aún afronta una de las peores sequías que los pobladores recuerden ya que hasta el día de ayer, la temporada de “aguas” solo consistía en un par de chubascos.

Según comentó Hermilo Valdés Rubio, habitante de la comunidad de Santa Rosa, los habitantes de la región, al verse imposibilitados de sembrar cualquier tipo de planta o grano, han salido adelante con la venta de zacate “clavillo”, mismo que no necesita una gran cantidad de agua, ideal para zonas que sufren sequías severas.

“Padecimos una de las sequías más crudas de las que tengamos memoria. De todo lo que sembramos nada se cosechó porque no había agua para el riego. Hemos salido adelante solo con la siembra, cultivo y venta de zacate. Ahora, nuestras esperanzas están en el chile jalapeño y el maíz, sólo estamos esperando las “aguas” porque los trabajos de limpia y siembre de parcelas ya concluyeron”, dijo.


NO HAY EN QUE MOVERSE


Otra de las graves problemáticas por la que traviesa la población de la zona limítrofe, que definitivamente afecta directamente su economía, es la carencia de un medio de transporte seguro y constante, pues actualmente sólo un viejo autobús circula por los caminos de las rancherías del lugar.

Al filo de las 10:30 de la mañana, postrado en la desviación hacia Caobas se encontraba Saúl Reyes, habitante de El Tesoro quien al inquirirlo sobre el rumbo correcto hacia Dos Aguadas, solicitó el clásico “aventón”.

Ya dentro de la unidad, comentó que “afortunadamente”, alguien había pasado por ese tramo carretero ya que de lo contrario, tendría que esperar hasta las 2 de la tarde que regresa de Chetumal el único autobús que parte de Arroyo Negro en punto de las 5 de la mañana, dejando entrever la carencia de transporte por la que atraviesa la zona.

“Afrontamos una grave falta de transporte, ya que solamente parte un autobús por la mañana y regresa a las dos de la tarde, de ahí no hay otro forma de moverse. De repente entran algunas “peseras” de Caobas, pero es muy raro que suceda. El año pasado entró en función una línea nueva, pero primero la asaltaron y después dejó de funcionar porque supuestamente nadie viajaba en ella; posteriormente nos enteramos que la unidad se deterioraba rápidamente por el estado de la disque carretera”, acotó.

LA CARRETERA, “PARA LLORAR”

Los problemas en la frontera con Campeche van todos ligados uno al otro. Para muestra, la falta de transporte y la paupérrima condición que guardan los caminos.

A pesar de contar con un trayecto remodelado desde Caobas hasta San Antonio Soda (alrededor de 40 kilómetros), el trayecto desde este último punto en adelante (los Ángeles, El Tesoro, Dos Aguadas, Josefa Ortiz, Nuevo Veracruz, Santa Rosa, Laguna 16 de Septiembre, Plan de Ayala, Las Pailas y otras rancherías), se encuentra sumamente deteriorado, lo que ha originado que la actividad económica haya disminuido en los últimos años.

Sobre este respecto, Francisca Méndez Pérez, avecindada en la ranchería Dos Aguadas, expresó que la falta de un camino “decente” indudablemente ha afectado la economía del lugar, ya que actualmente, a la zona sólo entran “coyotes”, personas dedicadas a comprar la poca cosecha de maíz o chile jalapeño en menos de la mitad del precio de venta.

Méndez Pérez aseveró que el mal estado de las vías de comunicación se agravará una vez que comiencen las lluvias, haciendo imposible el tránsito entre los diversos poblados de la franja fronteriza.

“Tenemos zonas en donde el camino de verdad está para llorar. Hace unos días un joven se accidentó en su moto y desgraciadamente murió porque por la noche los enormes huecos no se ven. Ya solicitamos a las autoridades que tomen cartas en el asunto antes de que lleguen a esta parte las lluvias, pero no hemos obtenido ninguna respuesta”, dijo.

TAMPOCO HAY DOCTORES


Si bien la mayoría de las comunidades cuenta con un Centro de Salud comunitario, la permanencia de galenos de planta en estos inmuebles es el “talón de Aquiles” del Sector Salud, ya que únicamente son atendidos por enfermeras, cuyo turno es matutino, descuidando a los habitantes y sus posibles padecimientos por la tarde-noche.

Mesilemit Santos Zepeda, enfermera encargada de la clínica de la población Nuevo Veracruz, destacó que dadas las condiciones de marginación de la zona, el estado de los caminos y la falta de transporte, ningún doctor, ni siquiera pasante, acepta establecerse de planta en las rancherías, hecho que complica la atención de la población.

“Hace 15 días enviaron a un médico pasante a esta clínica. Sin embargo, al advertir las condiciones en que se encuentra la zona, terminó por irse en menos de 48 horas. Esta situación se repite en la mayoría de los Centros de Salud que están enclavados en esta parte. Como enfermeras estamos capacitadas para afrontar casi cualquier situación, pero hay algunos hechos en los que nos vemos impedidas a actuar, pues requieren de conocimientos propios de un doctor, como intervenir de urgencia, por ejemplo”, finalizó.

NINGÚN DINERO ALCANZA

Los diversos programas de apoyo por parte de los tres niveles de gobierno fluyen por la zona, según lo indicaron los pobladores. Sin embargo, dadas las características actuales de la economía nacional, ningún recurso alcanza para subsanar los gastos cotidianos de cientos de familias.

Pedro Díaz Gómez, quien radica desde hace 30 años en la comunidad Las Pailas y dueño de un pequeño tendejón comunitario, afirmó rotundo que la gente del lugar, actualmente vive únicamente de los programas de apoyo por parte de los gobiernos federal estatal y municipal, así como de créditos que los mantienen endeudados prácticamente de por vida.

“Al fracasar todos los intentos de siembra debido a la sequía, los habitantes aprendieron a vivir con el poco dinero que se les brinda de los diversos programas gubernamentales de apoyo. Aquellos que van más allá, han solicitado créditos ante instituciones bancarias, el problema es que al momento de cobrar un jornal, tiene que pagar lo mismo o más de su deuda, lo que los mantiene, como dicen por ahí, “hasta el cuello” de endeudados. A lo largo de mi estadía en este lugar me he dado cuenta cómo lentamente el dinero ha dejado de alcanzar para llevar una vida digna, lo que ha originado la partida de muchas personas hacia otros lugares del estado y el país o en su defecto, que algunos se dediquen a delinquir”, sentenció.




 

Portada - Política - Social - Economía - Derechos Humanos - Directorio - Contáctanos - Anunciate aquí

Derechos Reservados © 2004, Panorama Quintana Roo, S.A. de C.V.